El delantero barranquillero, que venía siendo cuestionado por su sequía de goles en el Internacional de Porto Alegre, volvió a ponerse en el radar de Lorenzo para poder entrar a la lista de los convocados mundialistas.
Fueron 15 partidos en los que a Rafael Santos Borré se le cerró el arco, el delantero cafetero estaba tan escaso en goles que se terminó yendo al banco en los últimos encuentros del «Colorado». Casi tres meses sin marcar ya lo sentenciaban a no ser meritorio para ser convocado a la Copa del Mundo, pero desde su anotación ante el Brasil de Pelotas en la Recopa Gaúcha, parece que a Borré se le quitó la «alergia» al gol.
Mientras que al público y a la prensa no les pareció algo muy relevante anotarle a un equipo de tercera división, Santos Borré no tardó en demostrar que había vuelto el «goleador» con una anotación ante el Coritiba por el Brasileirão.
Oficialmente la pólvora ya no estaba mojada, pero el colombiano quiso ratificar su buen presente con su tercer tanto consecutivo ante el Athletic Club por la Copa de Brasil. El atacante barranquillero no lograba una racha goleadora así desde mayo de 2022; en aquel entonces, vestía la camiseta del Eintracht Frankfurt y también anotó en tres encuentros consecutivos.
Muchos colombianos no estarán muy felices por la racha de Borré, pero sabiendo que es una de las piezas infaltables dentro de la nómina de Néstor Lorenzo, siempre es bueno que el barranquillero esté «dulce» frente al arco.

